Saturday, July 01, 2017

Marshall Berman – Todo lo sólido se desvanece en el aire (2011) Reseña


Mi edición es una segunda reimpresión de 2013 de la editorial Siglo Veintiuno Editores. El libro apareció originalmente en inglés en 1982 y luego en español en 1988. Esta segunda edición tiene nuevos prefacio y posfacio de 2011. Marshall estuvo trabajando durante los sesentas y los setentas, recopilando experiencias y lecturas para producir esta obra magnífica.
El subtitulo de este libro reza: “La experiencia de la modernidad”. A través de más de 350 páginas, el autor se esfuerza en intentar definir la modernidad y, hasta donde yo alcanzo a entender, lo logra; dejando en nosotros una conmoción de comprensiones. Página tras página, Berman nos recuerda el vértigo que se siente cuando uno asimila aquella inquietante verdad del título. Todo lo que posees, el dinero que ganas y gastas, el prestigio de tu voz, tus títulos, tu status social, tus relaciones. Todo lo que sos, todo en lo que estás, todo puede desvanecerse en el aire. Ya no hay absolutos a donde ir corriendo a esconderse. Reconócete en el imparable cambio que te rodea y que te define. Eso es lo que quiere Marshall. Que vivas y crezcas en esa conciencia, con la conciencia del abismo que amenaza con destruirte pero no lo lograra siempre y cuando estés despierto.
Estar despierto. Todo un desafío. Berman nos sugiere que tenemos que reencontrarnos en las calles. Casi siempre llegamos a las calles cuando ya no damos más. Cuando estamos cansados de que nos paguen sueldos de mierda, cuando estamos cansados de tanta muerte violenta de mujeres. Pero también es cierto que en esas manifestaciones hay mucho más que bronca. Hay creatividad, humor, ganas de vivir distinto. También hay que señalar que salimos a las calles a festejar algún triunfo futbolístico, aunque casi siempre de algún equipo de futbol puntual (si festejan los de River no festejan los de Boca y etcétera). Pero nunca nos juntamos en las calles a pensar, a discutir, a soñar despiertos. Nunca nos juntamos sin consigna, sin eslogan. ¿Por qué? La otra vez dije que mi culo pesa demasiado. Creo que no soy el único con ese problema, al parecer.
El pensador recurre a otros pensadores, escritores y figuras míticas para explicarse. Una de las primeras conmociones que enfrentamos al leerlo está relacionada a la tragedia del desarrollo. Una tragedia que es la espina dorsal del mundo moderno, una tragedia que concierne al mundo entero. Solo se construye destruyendo. Tenes que romper y rearmar al ayer para tener un hoy. Y “hoy” es un artículo obsoleto de “mañana”. Tener que vivir bajo estas decisiones es lo que nos da angustia. Estas son las preguntas que casi nadie quiere formularse: ¿Hacia dónde vamos? ¿Cómo lo hacemos? ¿Por qué elegimos este camino y no otro? ¿Qué es lo que tenemos que hacer como sociedades? Preguntas jodidas pero necesarias.
Este maravilloso libro me dejó preguntas que siempre tuve de manera intuitiva y hoy finalmente encontré alguien que lo deja claro. Me fueron especialmente útiles los capítulos dedicados a Goethe y Marx. Pero hay una pregunta que me quema más que las otras: en un mundo que ayudó a que aparezca un Bill Gates ¿Qué pasaría si toda la humanidad tuviese esa aspiración, si se le diese el paño suficiente a cada ser humano hoy en la tierra para crezca ilimitadamente hasta llegar a ser un multimillonario influyente? ¿Nos daría el cuero para bancarnos los unos a los otros siendo todos billones de Billies? ¿Podría alguien seguir viviendo al asumir la realidad de que su intimo anhelo, aquel con el cual fue criado desde que era un/una bebe, se va a quedar en anhelo y nunca va a ser realidad? Porque es cruel vivir bajo coordenadas que te expulsan, asumir coordenadas extrañas a uno como propias de uno y joderte la cabeza y la salud. Lo mejor es crear chistes nuevos y los demás irán creando los suyos. Luego, vamos aprendiendo a reírnos distinto.
Otra de las hermosuras del libro es que, desde acá, podes pasar a leer otras obras. A mí me quedaron picando las ganas de leer “Growing up absurd” de Paul Goodman (1960) (aun no lo conseguí como archivo pdf) y “Life against death” de Norman O. Brown (1959) (este sí lo conseguí como archivo pdf). Hablo de estos dos como para empezar, porque es muchísimo más lo que nos queda por leer. Nota: ambos libros ya son mencionados en la contratapa por Robert Christgau.

Hay una versión de este libro como archivo pdf en inglés dando vueltas por Internet. Te recomiendo fervientemente que leas este excelente libro que se volviera en mí una influencia con la que escuché las canciones y vi los videos de Beyoncé y con la que leí el blog de Hunter. Un libro que reubico a los postmodernos: según logre entender los que no proponen, solo posponen. Eludir angustias no es resolverlas. Tratar de entender nuestros tiempos y nuestros lugares en estas modernidades es el trabajo que nos compete. Acá tenemos una herramienta. Quedan otras por buscar. Quedan otras por crear. Las calles nos esperan.

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